Salvador

Carlitos en el Pelô

José Carlos Capinan

El 13-Cabula[1] ha hecho la curva del Jandaia[2], entrando en la Baixa dos Sapateiros[3], cargado de negros en el estribo, vistiendo blazer Blanco de Lino. Un tranvía entero de negros amontonados, todos impecablemente elegantes y alineados. Miré su pasaje, con angustia, no podía perder aquel tranvía. Carlos me esperaba en la puerta del Cine Pax. Quería mucho este encuentro, fundamental para mí. Carlos me iba a llevar a una reunión en el Pelourinho[4], un encuentro lleno de misterios, asuntos especiales. No lo podía perder.

Praia da Barra

– “Va, Carlos, ser gauche en la vida…” recitó con vivacidad, clavandome los ojos como típico bahiano queriendo, y dijo al final, sonriendo toda seducción de sus dientes blancos – “es un poema mío…” ¿Sería? Carlos era muy extraño, andaba cambiando de nombres. En nuestro primer encuentro, se presentó: “Encantado, Ary Carlos Barroso.” Después, muchos otros, Carlos Cachaça, Carlos Jobim y hasta Carlos Anjo 45, “Soy clandestino, gitano”… decía, parecía estar bromeando con su propio destino.

El tranvía llegaba haciendo ruido, bailando en los carriles, Cabula-13. Tenía que llegar al Cine Pax, a las 13,30, la matiné comenzaba a las 14hs. No podía perderlo, Carlos esperaba.

Fue en esa hora que me vino la decisión de subir en aquel tranvía, agarrar algún estribo en el medio de la multitud colgada… Yo no podía perderlo, era arriesgado pero no podía dejar pasar aquella chance que el destino me estaba dando. Tenía que tomar aquel tranvía… y salté el inmenso abismo entre la acera y el estribo… Después no vi nada más, solo una foto, que tengo ahora en las manos, donde no me veo ni veo el 13-Cabula. Es otro tranvía, 24-Roma, lleno de Filhos de Gandhi (Hijos de Gandhi), que han venido de la ciudad baja para el carnaval. Y veo a Carlos entre ellos, aquel bahiano sin verguenza.

Es otro tranvía, 24-Roma, lleno de Filhos de Gandhi (Hijos de Gandhi), que han venido de la ciudad baja para el carnaval”

Pero dicen que Carlos ha muerto en una emboscada. ¿Cómo? – él debería estar, aquella hora, en la puerta del Cine Pax. ¿En una calle de São Paulo, dentro de un escarabajo? ¿Qué habría sucedido en aquel salto, perdí el tranvía? ¿Qué hora es, qué día es hoy?

Me despierto en un hospital, la pierna inmobilizada y no recuerdo de lo que ocurrió. Resbalé de forma bruta en casa y fue como caer en un abismo. No recuerdo nada, tuve sueños. Preciso retomar los compromisos y responder que no temprano – “Este banco existe para hacer surgir un nuevo país, de tantos errores anteriores. No podemos perder nuevamente el tranvía de la Historia… Vamos a tomar una cerveza para celebrar la enciclopedia brasileña, quiero que tú hables de las fiestas del pueblo bahíano, en Salvador, de la capoeira[5] en el Pelourinho…”

Igreja de Nosso Senhor do Bonfim

Disculpe, Carlos… he perdido el tranvía.. debo decirle al encontrarlo – por eso el retraso… ¿Dónde es la fiesta? Estaba pensando en las disculpas que le daría al verlo, mientras aceleraba los pasos y trataba vencer el tiempo. “En la Baixa do Sapateiro encontré un día, la morena más elegante de Bahía…” Él cantaría y hasta diría que ha hecho esta samba para mí. La multitud pasa arrastrandome para adentro del Mercado Santa Bárbara… berimbaus[6], atabaques, como salir de esta fiesta loca, Carlos me espera…eparrei

Lapiz labial pintarrajeado, exagerado, como un travesti, ella toma mi mano, me mira a los ojos y pregunta. “¿Quiere conocer su destino? Madame América nunca se equivoca, las cartas nunca mienten. Carlos está vivo… esperando por ti. Corra, ve a encontrarlo. Él te espera en el fondo de la iglesia Rosário dos Negros. Ve corriendo, en el medio de la misa, comienza el carnaval, fe en Iansã[7] y en mis cartas… Ponte un abadá[8], ve corriendo. Aproveche la fiesta, el Olodum[9]está ensayando en el Pelô[10]”.

Festa popular em Mangue Seco (BA)

Eparrei… Lo que nuestro ojo ve no es presente, ni pasado, ni futuro… es el fondo del abismo… donde no para de nacer pobreza…ni pienses que me incomoda…paso contiguo, haciendo de turista, bien perdido en el carnaval, y me divierto como el pueblo se divierte… al Pelô, donde todo se mezcla, llega más gente de la periferia para ocupar el centro de esta historia, Mussurunga, Mata Escura, Periperi, Paripe, Sussuarana[11], en donde todo comenzó todo continua, reproducido desde los tiempos de la colonia y del imperio, hasta la república, discurso discontinuo en el que poderosos y oprimidos se oponen, ayer en la esclavitud, hoy en la capoeira de voto y en la voz de los tambores que contagia…” Me quedé en el fondo oyendo, Carlos hablaba para una platea inmensa, todos con ropa de nega maluca[12], muquiranas[13], Filhos de Gandhi, Mercadores de Bagdá, Apaches do Tororó… las capoeiras y los poetas de la plaza.

“Ha sido aqui que maltrataron al esclavo. Es aquí que la pedagogía de los tambores de la Banda Olodum golpea en el surdo, enfrentando el preconcepto algunas veces mudo pero siempre activo. Es aquí, que los martes de bendición continúa la sabiduría politica del sincretismo, buscando quitar la mascara de la hipócrita democracia racial… es aquí que el soteropolitano, pueblo de esta ciudad-nación, negro, mulato, blanco, sube y baja buscando empleo, buscando amor, buscando embriaguez, buscando una efímera gringa para la deliciosa y difícil arte de ser. Por aquí pasa el Ylê[13]”.

es aquí que el soteropolitano, pueblo de esta ciudad-nación, negro, mulato, blanco, sube y baja buscando empleo, buscando amor, buscando embriaguez, buscando una efímera gringa para la deliciosa y difícil arte de ser.”

Ni acredito en lo que leo, a pesar que todos esperaran el desenlace. Apartaron a Carlos de la dirección del Banco. Él ha sido visto conspirando un gran carnaval. Desarrollo no es fiesta. Desarrollo es sacrificio del pueblo y lucro de los banqueros, así piensa la elite. Pero Carlos nunca ha querido ser dueño del banco, que bueno. Bueno para nada. Tiene que haber gente de la gente allá, gente de la fiesta… gente de los terrenos… tierra en trance, ahora percibo lo que tanto confunde la cabeza brasileña, es el caos, el severino congreso, el desempleo de mi padre y el nuevo slogan todo para todos,. Hummm cerveza deliciosa, helada…

¿Será que un día yo misma voy a hacer mi discurso, buscando la fiesta que Carlos encomendó? Pienso la fiesta de mi independencia, mi 2 de Julio, viendo el muchacho desciendo por la carretera da Liberdade (de la Libertad) para ocupar el terreno de Jesús, el centro de todo. Y yo, mujer negra, conmemorando mi verdadero 2 de Julio…

“El tranvía pasa lleno de piernas… piernas blancas… amarillas, ¿para qué tantas piernas, mi Dios? Pregunta mi corazón, mis ojos no preguntan nada…”. Dice Carlos espiandome… y mis ojos espian sus ojos deseandome. Y de este soberbio conjunto de ruinas, las ventanas espían. Espían las rubias ni siempre burras o calientes pero estúpidamente heladas, espían las locas, espían los poetas, los capoeiras angola y regional, las ruedas de samba, las redes de niños y niñas de la calle, ofre-ciendo pequeñas y grandes oportunidades, maní, crack y sexo infantil, espían las ventanas a fiesta de los per-versos, desciendo y subiendo con fe los cansativos declives del tiempo y doblando las peligrosas esquinas de discurso serio de las oligarquías del progreso, que irguieron y arruinaron las casas y mal distribuyeron las sobras.

En el Pelô, podemos ver que de la sátiras de Gregorio a los manifiestos del Olodum, del barroco al afro, Bahía se enorgullece de alguna cosa que no está en la apariencia de los nuevos shoppings (…)”

Del Pelô fue transferido el centro donde nació la ciudad y todos sus bienes y todos sus males. En el Pelô, podemos ver que de la sátiras de Gregorio a los manifiestos del Olodum, del barroco al afro, Bahía se enorgullece de alguna cosa que no está en la apariencia de los nuevos shoppings y que ni siempre emerge tan unívoca como quieren los periódicos y la televisión. Los negros se enorgullecen de sus cabellos… En este sueño, llevo un encontronazo. ¿Qué hora es? Llevaron mi reloj…

Estoy perdida. ¿Qué cosa aún no manifiesta surgirá de esta busqueda mía por Carlos?… ¿Cuál será el final de esta historia que durante siglos baja en los terrenos, bajo declives, invade invasiones, en las inundaciones, en la coreografía y en los enredos de los carnavales? Seguramente se destina a alguna cosa más libre y más popular.

“¿Y qué tiempo es ahora? No piensen que estamos en la Baixa dos Sapateiros de inicio del siglo pasado, viendo negros elegantes, amontonados en un tranvía, vistiendo como para una fiesta del futuro. Ya estamos en el nuevo milenio. ¿Y dónde el país del futuro? Ah, mis compañeros, el tiempo es un pájaro de una vaga naturaleza. De las fuerzas antagónicas que cruzan el largo del Pelô, surgirá un nuevo tiempo, yo creo.” Y Carlos hablando.

Baía de Todos os Santos, Elevador Lacerda e Mercado Modelo

Dispersar… dispersar… oir voces y tiros. En el medio de la multitud asustada, todavía lo vi intentando escapar por los fondos de la iglesia… Yo tengo que encontrarlo en el Cine Pax, a las dos. Él me convidó para ver una película de Carlitos.

El 13-Cabula ha hecho la curva del Jandaia, entrando en la Baixa dos Sapateiros, cargado de negros en el estribo, vistiendo blazer Blanco de Lino. Un tranvía entero de negros amontonados, todos impecablemente elegantes y alineados. No podía perder aquel tranvía.

Notas al pie

[1] Barrio de Salvador.
[2] Cine teatro, inagurado en 1911.
[3] Región localizada en el centro histórico de Salvador que separa los barrios de Nazaré y Saúde do Pelourinho y Santo Antônio.
[4] Barrio localizado en el centro histórico, que posee un conjunto arquitectónico preservado e integrante del patrimônio Histórico de la UNESCO.
[5]Expresión cultural afro-brasileña que combina lucha, danza, cultura popular y música.
[6]Instrumento musical de cuerda originario de Angola.
[7]Orisha femenina que encarna los vientos y las tormentas, una de las tres mujeres de Shangó.
[8]Ropa que es utilizada para entrar en un bloque de carnaval.
[9]Es un bloque de carnaval de Salvador de origen africano.
[10]Abreviatura de Pelourinho.
[11]Barrios de Salvador.
[12]Figura folclorica que representa una mujer joven y llena de energia que adora bailar.
[13]Bloque de carnaval.